¿Su hijo no puede relajarse en la noche? Por qué algunos niños tienen dificultad para dormir

¿Todas las noches es una lucha para que su hijo se vaya a dormir? ¿Evita irse a la cama o le cuesta quedarse dormido? ¿Usted suele decirle con frustración: “Tienes que dejar de levantarte de la cama”?



Si su hijo tiene dificultad para relajarse en la noche, es posible que usted se pregunte por qué algunos niños no pueden calmarse y quedarse dormidos. O puede que usted se sienta agotado e irritado. ¿Por qué es tan complicado el momento de irse a dormir?


Si duda es una situación frustrante, tanto para usted como para su hijo. Y puede que sea aún más frustrante cuando usted sabe que su hijo está intentando relajarse y quedarse dormido.

Entonces, ¿qué es lo que ocurre? ¿Por qué su hijo tiene tanta dificultad para lograr algo que debería ser natural?



Ansiedad y dificultad para relajarse


No es inusual que los niños tengan a veces dificultad para tranquilizarse cuando llega la hora de dormir. Y es más frecuente que estén teniendo problemas para quedarse dormidos o para dormir bien desde que comenzó la pandemia del COVID-19.


Los cambios en la rutina y en los horarios escolares ha alterado el sueño de algunos niños. Despertarse más tarde o tomar siestas durante el día, puede que les dificulte conciliar el sueño por la noche.


El hecho de que los niños sientan más estrés o ansiedad dificulta que se calmen en la noche, se desconecten y se queden dormidos. Y a su vez, cuando los niños no duermen bien es más probable que se sientan ansiosos y se les dificulte conciliar el sueño.


Si su hijo se siente ansioso, usted podría notar que:

  • Se desvela.

  • Se levanta constantemente de la cama para anunciar: “Todavía estoy despierto”.

  • Está preocupado durante el día.

Los niños que tienen problemas para dormir puede que antes de acostarse empiecen a preocuparse de que no podrán dormir. La preocupación los pone inquietos y dificulta aún más que se relajen.



¿Qué causa no poder calmarse para dormir?


La dificultad para desconectarse en la noche puede estar relacionada con sentirse preocupado o ansioso. Pero existen otras razones por las que los niños tienen dificultad para conciliar el sueño.


Algunos niños se ensimisman tanto en lo que están haciendo que les cuesta cambiar de actividad y seguir su rutina para acostarse. Otros no quieren descansar porque no quieren perderse algo divertido que usted o sus hermanos harán después de que él se vaya a dormir.


Estas son otras razones por las que los niños pueden tener dificultad para apaciguarse en la noche:

  • No tener consigo la música, el peluche o la persona que “necesitan” para quedarse dormidos (quizá haya escuchado que a esto lo llaman “asociación del sueño”).

  • Tener miedo a la oscuridad, a las pesadillas o a otras cosas relacionadas con la noche.

  • Estar experimentando grandes cambios en el hogar, como la llegada de un bebé o la muerte de un familiar.

  • No parar de pensar en ciertas ideas o problemas.

  • Tener mucha energía o hiperactividad.

La hiperactividad es una de las señales del TDAH. Los niños que tienen TDAH suelen además distraerse fácilmente, lo que puede dificultar que se relajen en la noche. Puede que tarden en “apagar su cerebro” y quedarse dormidos.


No obstante, tenga en cuenta que algunos niños son noctámbulos. Su hora de acostarse es antes de que sus cerebros estén listos para apaciguarse. Puede que tengan lo que se conoce como “sueño retrasado”.


A los niños con sueño retrasado les cuesta quedarse dormidos en un tiempo razonable. A menudo continúan despiertos una hora después de que se han ido a la cama. También dificulta que se despierten en la mañana, y con frecuencia se sienten aturdidos al despertar.



Qué hacer


El primer paso es darse cuenta de la dificultad que tiene su hijo para conciliar el sueño. Después puede conversar con él sobre lo que usted ha venido observando. Usted puede decirle: “Me he dado cuenta de que te cuesta relajarte en la noche. ¿Tú también lo notas?”. Luego pregúntele por qué le es difícil irse a dormir.


Tome notas de lo que diga su hijo y de las cosas que usted observe. ¿Cuándo tiene dificultad para quedarse dormido? ¿Parece ansioso? ¿Su hijo es hiperactivo o se distrae fácilmente?


A veces las señales del TDAH se confunden con los trastornos del sueño. Y debido a que la falta de sueño dificulta que los niños se concentren al día siguiente, se crea el dilema del huevo o la gallina en la que no se sabe qué causa qué. Por eso es importante informar al médico de su hijo lo que usted ha observado.


Mientras tanto, hay cosas que puede hacer para ayudar a su hijo a dormir más. Si usted no ha establecido una rutina para que su hijo se calme en la noche, intente crear una rutina para acostarse. También puede usar una lista de revisión de los pasos para irse a dormir.


Tenga como meta que todos los aparatos electrónicos se apaguen una hora antes de acostarse. Esto puede ayudar a que los cerebros de los niños se calmen más fácilmente.


Comience por apagar todos los aparatos 15 minutos antes de dormir, luego aumente a 30 minutos y finalmente apáguelos una hora antes de irse a la cama.


Estas estrategias pueden ayudar a que su hijo se tranquilice. Pero si el problema continúa, siga conversando con él y consulte con su proveedor de atención médica.

10 vistas

Contáctanos

Tel: +56 72 231 8448

WhatsApp: +569 43 40 1925

contacto@olimircps.cl

  • Facebook - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • LinkedIn - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco

Dirección

Av. Nueva Einstein 290

Torre Plaza America Of. 610,

Rancagua