Entender las dificultades del procesamiento sensorial

¿Qué son las dificultades del procesamiento sensorial? El término se refiere a las dificultades para manejar la información captada por los sentidos. Estas dificultades, en ocasiones conocidas como trastorno del procesamiento sensorial o trastorno de integración sensorial, pueden tener un gran impacto en el aprendizaje y en la vida diaria.


Esta guía responde preguntas básicas acerca de las dificultades del procesamiento sensorial. Encontrará recomendaciones de expertos, estrategias para poner en práctica en la casa e información sobre los mejores apoyos para su hijo en la escuela.


Si usted cree que su hijo pudiera tener dificultades del procesamiento sensorial, conozca qué pasos puede seguir y cómo obtener ayuda. Y si recientemente descubrió que su hijo tiene estas dificultades, averigüe qué hacer a continuación.



Qué son las dificultades del procesamiento sensorial


El cerebro de algunas personas tiene dificultad para organizar y responder a la información captada por los sentidos. Ciertos sonidos, luces, olores, texturas y sabores pueden causar una sensación de “sobrecarga sensorial”. Luces brillantes o intermitentes, sonidos fuertes, y ciertas texturas de alimentos y de prendas de vestir son algunos de los detonantes que pueden hacer sentir a los niños agobiados y molestos.


Existen dos tipos de problemas de procesamiento sensorial y muchos experimentan una mezcla de ambos. Uno es demasiada sensibilidad (hipersensibilidad) que conduce a la evasión sensorial, los niños evitan la estimulación sensorial porque es demasiado abrumadora. La otra es poca sensibilidad (hiposensibilidad) que resulta en la búsqueda sensorial, los niños buscan más estimulación sensorial.


A menudo los niños con dificultades del procesamiento sensorial son hipersensibles, es decir intentan evitar las sensaciones que consideran intolerables.


Sin embargo, algunos buscan más estimulación sensorial, no menos. Quieren tocar las cosas y sentir contacto físico y presión. Pueden ser menos sensibles al dolor y que su tolerancia al mismo sea inusualmente alta. Es por eso que prefieren jugar con rudeza y no entienden si están lastimando a alguien.


Algunos niños pueden buscar y también evitar sensaciones. Pueden ser excesivamente sensibles a algunos estímulos sensoriales y poco sensibles a otros. Sus reacciones también pueden cambiar de un día para otro, o incluso a lo largo del día, dependiendo del entorno y de la situación.


Las dificultades del procesamiento sensorial no son una discapacidad específica del aprendizaje, pero pueden tener un gran impacto en el aprendizaje.



Señales y síntomas de las dificultades del procesamiento sensorial


Lo que usted o el profesor de su hijo podrían observar depende de dos cosas. La primera es el detonante, la estimulación sensorial que abruma a su hijo. La segunda es el tipo de problema de procesamiento sensorial que tiene su hijo.


Evasión sensorial


Los niños que evitan la estimulación sensorial pueden reaccionar a una extensa variedad de desencadenantes, que pueden incluir: ruidos, ropa, lugares con muchas personas o ciertos olores o texturas de alimentos, entre otros. Cualquiera que sea el detonante, la reacción puede llegar a ser extrema.


La sobrecarga sensorial puede generar crisis sensoriales. Estas son muy diferentes a los berrinches porque el niño no tiene control sobre ellas.


Estas son algunas otras señales que usted podría observar en su hijo:

  • Se siente agobiado fácilmente con personas o lugares

  • Busca lugares tranquilos cuando el entorno es ruidoso y concurrido

  • Se sobresalta con facilidad por ruidos repentinos

  • Le molesta la luz brillante

  • Se niega a usar ropa que pica o que le parece “incómoda”

  • Evita tocar a las personas o abrazarlas

  • Reacciona con intensidad a la textura o al olor de ciertos alimentos

  • Rehusa probar nuevos alimentos y tiene una dieta muy limitada de comidas que le gustan

  • Se molesta por cambios pequeños en la rutina o en el entorno, y evita intentar cosas nuevas

La estimulación sensorial no está limitada a los cinco sentidos tradicionales: vista, tacto, gusto, oído y olfato. La interocepción es un sentido menos conocido que permite que usted entienda y sienta lo que ocurre en su cuerpo. Los niños que tienen problemas con la interocepción pueden tener más dificultad con el entrenamiento para ir al baño o un umbral del dolor inusual.


Los otros dos sentidos, la conciencia del cuerpo (propriocepción) y la orientación espacial (el sentido vestibular), también pueden afectar a los niños con dificultades sensoriales. Los niños que evitan las sensaciones pueden tener dificultad para reconocer dónde está su cuerpo en relación con otras personas o el entorno. O pueden ser cautelosos al usar el equipo del parque infantil como los columpios.



Búsqueda sensorial


Los niños que son poco sensibles a la estimulación sensorial experimentan la situación contraria. A menudo tienen necesidad de moverse, y buscan estimulación a través de sabores condimentados o agrios, el contacto físico y la presión.


Estas son otros signos que usted podría observar en su hijo a diferentes edades:

  • Toca los objetos constantemente.

  • Juega con rudeza y toma riesgos físicos.

  • Tiene gran tolerancia al dolor.

  • A menudo se retuerce o juega con objetos manipulables (fidget).

  • Está constantemente en movimiento.

  • Invade el espacio personal de las personas.

  • Se distrae o se siente ansioso con frecuencia.

  • Es torpe y sin coordinación.


Tenga en cuenta que los niños no siempre son lo uno o lo otro. Algunos pueden ser buscadores de sensaciones en ciertas situaciones y evitar las sensaciones en otras, dependiendo de cómo lo manejen o se controlen en ese momento. Por eso es tan importante observar las reacciones de su hijo e intentar anticipar lo que las desencadena.




Qué puede coexistir con las dificultades del procesamiento sensorial


Las dificultades del procesamiento sensorial no son un diagnóstico en sí mismas, pero a menudo coexisten con dos condiciones: el TDAH y el autismo. Sin embargo, los niños no tienen que tener TDAHo autismo para tener dificultades del procesamiento sensorial.


Algunas señales del TDAH pueden ser similares a las de las dificultades del procesamiento sensorial. Por ejemplo, los niños que tengan cualquiera de estas condiciones podrían necesitar moverse constantemente. No obstante, los motivos serían diferentes.


Al igual que los niños con TDAH, los que tienen dificultades del procesamiento sensorial pueden experimentar ansiedad. Entérese por qué los niños con dificultades sensoriales podrían sentirse ansiosos.



Posibles causas de las dificultades del procesamiento sensorial


Los científicos están investigando las posibles razones biológicas de estas dificultades. Algunos estudios sugieren que estas dificultades pueden ser genéticas. También están investigando si afectan las complicaciones al nacer y otros factores ambientales. Pero hasta el momento, no se conoce la causa de las dificultades del procesamiento sensorial.


El TDAH y el autismo a menudo coexisten con las dificultades sensoriales, pero no las causan.



Cómo se diagnostican las dificultades del procesamiento sensorial


Las dificultades del procesamiento sensorial no son un diagnóstico oficial, aunque suelen ser diagnosticadas como “trastorno del procesamiento sensorial”. Usted podría escuchar a un evaluador decir algo como: “su hijo tiene dificultad para procesar la información sensorial”.


Existen varias pruebas que los profesionales usan para identificar las dificultades del procesamiento sensorial: Test de Integración Sensorial y Praxis (SIPT, por sus siglas en inglés) y la lista de Medidas del Procesamiento Sensorial (SPM, por sus siglas en inglés).


Sin embargo, el comportamiento que los niños muestran suele ser muy visible y evidente. Es importante observar a su hijo y tomar notas para discutirlas con los profesionales que podrían identificar las dificultades de su hijo.


Los terapeutas ocupacionales (TO, por sus siglas) usualmente están calificados para identificar y crear planes de tratamiento para las dificultades sensoriales.


Dar seguimiento al comportamiento y las reacciones de su hijo puede ayudar a identificar patrones y desencadenantes. Puede que sea difícil saber por dónde empezar.



Cómo los profesionales pueden ayudar con las dificultades del procesamiento sensorial


No existen medicamentos para las dificultades del procesamiento sensorial, pero hay especialistas que pueden enseñar estrategias para manejar los retos sensoriales.


Los terapeutas ocupacionales trabajan con niños que tienen dificultades sensoriales, ayudándolos a encontrar maneras de sentirse menos abrumados por la estimulación sensorial. Puede que usted haya escuchado sobre un tratamiento conocido como terapia de integración sensorial, pero es más frecuente que los terapeutas creen lo que se conoce como “ dieta sensorial”.


La dieta sensorial es un plan de actividades físicas diseñado para cada individuo. Ayuda a que los niños aprendan a tranquilizarse y a regular su comportamiento y sus emociones, haciéndolos más abiertos al aprendizaje y a la socialización. Estas son algunas cosas que podría incluir:

  • Saltos de tijeras

  • Rodar sobre una pelota terapéutica

  • Hacer lagartijas

  • Saltar

  • Subir escaleras y deslizarse por toboganes

Algunas de estas actividades son de trabajo pesado, un tipo de actividad que empuja y estira el cuerpo.


Los psicólogos infantiles también trabajan con los niños que tienen dificultades del procesamiento sensorial. Algunos usan la terapia cognitivo-conductual para ayudarlos a expresar y analizar las emociones y frustraciones causadas por sus dificultades.


La escuela podría proporcionar adaptaciones a través de un plan 504. (Si su hijo tiene un IEP debido a otra dificultad, también podría incluir adaptaciones para las dificultades sensoriales). Además el profesor podría proporcionar apoyos informales.


Las adaptaciones en el aula para los estudiantes con dificultades del procesamiento sensorial podrían incluir:

  • Permitir que su hijo utilice un objeto manipulable ( fidget)

  • Facilitar un espacio silencioso o auriculares para la sensibilidad auditiva

  • Notificar a su hijo con anticipación que habrá un cambio en su rutina

  • Sentar a su hijo alejado de puertas, ventanas o luces intensas

  • Permitir que su hijo tenga recesos para hacer ejercicios y así poder autorregularse


Cómo puede ayudar a su hijo con dificultades del procesamiento sensorial


Manejar las conductas inesperadas causadas por las dificultades sensoriales puede ser difícil para toda la familia. Pero una vez que sepa qué las está causando, será más fácil saber cómo ayudar. Existen muchas estrategias que puede usar en la casa y fuera de ella:


  • Aprenda cómo hacer un kit sensorial de viaje, y lea recomendaciones para evitar las crisis sensoriales durante los viajes.

  • Revise actividades sensorialmente amigables para realizar en espacios cerrados.

  • Averigüe qué hacer si su hijo se niega a usar ropa de invierno.

  • Descargue un planificador de 6 semanas para las vacaciones de los niños con dificultades sensoriales.

  • Aprenda cómo ayudar a su hijo a enfrentar los retos de la escuela primaria.

  • Lea cómo desarrollar las bases para que los niños pequeños aboguen por sí mismos, y cómo ayudar a los estudiantes de primaria, de escuela media y de bachillerato a defender sus derechos.

  • Obtenga recomendaciones para abogar por su hijo en la escuela.

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